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Cuéntame un cuento

El poder que tienen tanto las buenas historias como el saber contarlas.
9
Apr

Cuéntame un cuento

20080711elpepucul_19Una instantánea de Michelle Pfeiffer durante el rodaje de Los fabulosos Baker Boys sirve de apertura para este post. La foto fue realizada por su compañero de reparto Jeff Bridges quien ha estado haciendo fotos en las horas muertas de los rodajes desde los años 80´s. Un periodo de tiempo plagado de buenos personajes como demuestran las siguientes imágenes, The Dude (El Gran Lebowsky), Rooster Cogburn (Valor de Ley) o Kevin Flynn (Tron). Entre todos ellos me quedo con el hombre sentado al piano, Jack Baker. Porque el menor de los Baker Boys es incapaz de abrir su corazón aunque se pose encima de la cola de su piano la sensual Susie Diamond vestida de rojo para interpretar Makin´ Whoopee.

Los fabulosos Baker Boys no aparece en la lista de las grandes películas de la historia del cine ni falta que le hace. Comparada con las obras maestras es una película menor pero este hecho no impidió que acumulase semanas y meses en la cartelera. Gustó por esa cualidad que tienen las historias bien contadas de conectar con los espectadores. Atributo que se mantiene inalterable a los 25 años de su estreno.

Es el poder que tienen tanto las buenas historias como el saber contarlas. Da igual el medio que se utilice. No importa el continente sino el contenido en un concepto tan anglosajón como el storytelling. Sin embargo, a mí el anterior me conduce hacia la época de los juglares que en la Edad Media cantaban o recitaban para recreo de nobles, reyes y público en general. Algo que aún perdura hoy en día cuando un niño o alguien nos pide que le contemos un cuento.

No existen reglas para el storytelling. Es más bien una cuestión de alquimia donde un buen narrador tiene la capacidad de transformar el tema más banal en oro puro para quien le atiende y le presta toda su atención. Como se muestra en este fragmento de El paciente inglés donde la actriz inglesa Kristin Scott Thomas cuenta, a la luz del fuego y ante un grupo de exploradores, el relato de Heródoto sobre la caída de Candaulo.

El mandamiento número uno de la narrativa, nos recuerda el cineasta Andrew Stanton, es el siguiente: “Haz que importe”. Es el mejor aval que podemos ofrecer para quien nos ha prestado algo tan valioso como su tiempo. El creador de la factoría Pixar, responsable de Toy Story, WALL-E y Buscando a Nemo, desvela en esta charla para TED alguna de las claves para crear y contar una gran historia dejando claro que si bien existen guías no hay reglas estrictas. La narrativa no es una ciencia exacta.

No obstante, las historias ya no pertenecen a los grandes estudios de Hollywood, las editoriales o las cadenas de televisión. Nosotros podemos ser los contadores de nuestras propias historias y además tenemos a nuestra disposición las herramientas digitales para llevar a cabo lo que dicte nuestra imaginación. Piénsalo y verás que lo tienes justo en la palma de tu mano, dentro del móvil. Lo que utilizas habitualmente para comunicarte tiene a su vez un potencial inigualable para contar historias.

Google en una de sus campañas, inspirada en las palabras de Stanton y emitida durante el intermedio de la gala de los Oscar del año pasado, nos dice que todos somos contadores de historias (We are all Storytellers).

Y es cierto porque aun sin ganar una estatuilla dorada tendremos la satisfacción de dedicarnos a uno de los hobbies más hermosos del mundo.

 

 

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