Acompáñanos en la próxima edición de TEDxCibeles

TEDxCibeles Blog

Posts worth spreading
4
Nov

Compre lotería

Exponerse a todo. Mirar hacia adentro. ¿Cómo sabes lo que puedes llegar a hacer si nunca lo activas?
Ahora que otra vez llegan fechas de fiesta, se nos bombardea con anuncios de lotería que prometen colmar los más profundos sueños de nuestro ser interior. Barcos, playas, joyas… Todo se ha de comprar con billetes. Todo en pro de poner la responsabilidad y posibilidad al dinero. Necesario en un mínimo, para intercambiarlo por alimentos y necesidades básicas, hay otra moneda de cambio mucho más poderosa: la sonrisa, la actitud y previo a todo esto: LA DECISIÓN.
compreloteria_romanreyesAlguien está en su casa pensando donde querría estar. En un paso más allá, alguien está pensando qué va a hacer para estar donde quiere, pero le cuesta accionar. Mientras tanto, alguien ya está andando, feliz por ser consecuente consigo mismo. Qué mayor regalo que ese.

Si alguna vez te has observado cancelar una decisión sencilla, como puede suceder en un deporte al virar a uno u otro lado, subir o sentarse, abrir o no abrir una lata porque finalmente te percatas que el sonido molestaría a alguien… Podrás ver que la decisión no filosofa. La decisión “hace”. Y del hacer se obtiene la experiencia. Si sabemos que la sabiduría son la acumulación de experiencias y que estas dan confort, ¿a qué esperamos? Pues normalmente a que se den las condiciones óptimas. Y estas nunca llegan porque somos mucho más ingeniosos para construir muros que para construir alas. Seguramente porque las alas ya las tenemos “de serie”. Pero hay algo en nosotros que se niega en verlas para desplegarlas. “Quizás llamen demasiado la atención”, “quizás necesite esto u lo otro”, “Quizás…” Pasa el tiempo y no quieres reconocerlo… No somos eternos. Lo único eterno que existe es el momento en el que eres lo que sientes que debes ser y hacer.

“Imagina que la Tierra fuera el bombo y todos fuéramos bolas ganadoras…” loteria-bombo--644x362

La verdadera lotería ya la hemos ganado. Podemos decidir. Incluso cuando parezca todo atado, nadie es dueño de nosotros mismo. Los grandes luchadores saben ir a contracorriente aún cuando pareciera que no queda recoveco para hacerlo, aun cuando el viento parezca empujar más fuerte que el propio peso de su determinación. Mil ejemplos de grandes personas nos lo enseñaron y sin embargo les ponemos en altares como si ellos nunca hubieran tosido, llorado o cogido una mano con la ternura del ineludible momento. Y ponte a nombrar a los más grandes nombres de la historia y, desde luego, pocos nacieron rodeados de billetes, sino todo lo contrario.

No hay nada más potente que una mirada decidida por cumplir su sueño. No hay nada como saberse dueño de su propia decisión para disfrutarla.
A veces un paraíso puede estar cerca. A veces mece más el barco cuando sabes el privilegio de montar. A veces, si sonríes, la gente te ayuda, porque inconscientemente les ayudas a expandirse, a decir: “ahora, yo, quiero ser yo”. Ese es el verdadero billete de lotería. Simplemente eso.
Completos todos, completando los momentos todos, todos llenos de joyas que llevamos según nacemos. Para expresarse, para conocer, para tocar y oler, para andar surfeando el momento como se merece. Para vivir. Como merecemos. Ni más ni menos.
No compres boletos o cómpralos, pero sé consciente de que el mayor poder no se compra con dinero. Mándate publicidad sobre ti mismo y decide qué número quieres comprarte a ti mismo.
El cambio es dulce, y aunque nos aferremos sabemos que lo natural está por llegar y siempre será distinto. Sólo tenemos que entendernos para saber lo que hemos de hacer. A menudo pedimos consejos sobre cosas que ya sabemos sólo para conseguir afirmación.

¿Cuántos síes esperas antes de afirmarte a ti mismo?

Escoge una melodía y a danzar.

Deja ya de leer esto. No hay tiempo que perder… Ahora estás siendo un segundo más viejo. Coge impulso. Prémiate. 3,2,1…

 

1 Response

  1. Pingback : La buena suerte | Las horas capicúas

Leave a Reply